Sólo quiero aire

18 Feb

Solo quiero aire
(cuento sufi)

Un joven fue a ver a un sabio maestro y le preguntó:

-Señor, ¿qué debo hacer para conseguir lo que yo quiero?

El sabio no contestó. El joven después de repetir su pregunta varias veces con el mismo resultado se marchó y volvió al día siguiente con la misma demanda. No obtuvo ninguna respuesta y entonces volvió por tercera vez y repitió su pregunta:

-¿Qué debo hacer para conseguir lo que yo quiero?

El sabio le dijo:

-Está bien, está bien… has sido muy persistente y eso te ayudará pero ahora ven conmigo.

Y se dirigieron a un río cercano. Entró en el agua llevando al joven de la mano y cuando alcanzaron cierta profundidad el sabio se apoyó en los hombros del joven y lo sumergió en el agua. Pese a los esfuerzos del joven por desasirse de él, allí lo mantuvo. Al fin lo dejó salir y el joven respiró recuperando su aliento. Entonces preguntó el sabio:

-Cuando estabas bajo el agua, ¿qué era lo que más deseabas?

Sin vacilar contestó el joven:

-Aire, quería aire.

-¿Cómo, no hubieras preferido riquezas, comodidad, placeres, poder o amor?

-No, señor, deseaba aire, necesitaba aire y solo aire -fue su inmediata respuesta.

-Entonces -contestó el sabio-, para conseguir lo que tú quieres debes desearlo con la misma intensidad que querías el aire, debes luchar por ello y excluir todo lo demás. Debe ser tu única aspiración día y noche. Si tienes ese fervor, conseguirás sin duda lo que quieres.

FIN

Descarga PDF:

https://drive.google.com/file/d/0B3qMrxnKJ_HKRkp2b182YW5TN0U/view?usp=sharing

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2 comentarios to “Sólo quiero aire”

  1. Mara 27 febrero 2016 a 1:34 am #

    Hola, en la semana te subiste al vagón del metro y como te di una moneda, me entregaste una hojita donde no sólo venía el cuento con perfecta ortografía, sino que traía un logo con un nombre, un concepto, blog, canal de youtube, redes sociales y hasta teléfono. Me sorprendió al principio, pero después no tanto. No hacía muchos días platicaba con mi esposo de estas cosas geniales que tiene el metro, que de pronto te podías sorprender. Hay de todo, hay cuenta cuentos que no tolero o pedigüeños que me caen muy bien. Hice la distinción y le decía que “por ejemplo, se sube un muchacho muy profesional…” así y así “…con traje y todo, muy aliñado, muy agradable y siempre que puedo le doy algo… Me inspira”. Y aquí estoy, echando ojo más allá del metro a tu labor. Me gusta por la calidad de las historias, por tu presencia, se agradece el cuidado que le tienes y el gusto por lo que haces, lo que transmites es genuino. Muchas gracias nuevamente y nos seguiremos encontrando en el camino.

    • Martín Dupá 29 febrero 2016 a 7:19 pm #

      Hola Mara, estos detalles son los que me impulsan e inspiran a seguir en éste camino.

      ¡Muchas gracias!

      Y sí, nos vemos en el camino.

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