La rana que quería ser una rana auténtica

Augusto Monterroso

Había una vez una rana que quería ser una rana auténtica, y todos los días se esforzaba en ello.

Al principio se compró un espejo en el que se miraba largamente buscando su ansiada autenticidad. Unas veces parecía encontrarla y otras no, según el humor de ese día o de la hora, hasta que se cansó de esto y guardó el espejo en un baúl.

Por fin pensó que la única forma de conocer su propio valor estaba en la opinión de la gente, y comenzó a peinarse y a vestirse y a desvestirse (cuando no le quedaba otro recurso) para saber si los demás la aprobaban y reconocían que era una rana auténtica.

Un día observó que lo que más admiraban de ella era su cuerpo, especialmente sus piernas, de manera que se dedicó a hacer sentadillas y a saltar para tener unas ancas cada vez mejores, y sentía que todos la aplaudían.

Y así seguía haciendo esfuerzos hasta que, dispuesta a cualquier cosa para lograr que la consideraran una rana auténtica, se dejaba arrancar las ancas, y los otros se las comían, y ella todavía alcanzaba a oír con amargura cuando decían que qué buena rana, que parecía pollo.

Fin

PDF: https://drive.google.com/file/d/0B3qMrxnKJ_HKd0pGRDRvSkxXMlE/view?usp=sharing

 

Publicado en Cuentos, Microrrelato, Poesía, relatos

La ejecución – Hermann Hesse

La ejecución

Hermann Hesse

En su peregrinación, el maestro y algunos de sus discípulos bajaron de la montaña al llano y se encaminaron hacia las murallas de la gran ciudad. Ante la puerta se había congregado una gran muchedumbre. Cuando se hallaron más cerca vieron un cadalso levantado y los verdugos ocupados en llevar a rastras hacia el tajo a un individuo ya muy debilitado por el calabozo y los tormentos. La plebe se agolpaba alrededor del espectáculo. Hacían mofa del reo y le escupían, movían bulla y esperaban con impaciencia la decapitación.

-¿Quién será y qué delitos habrá perpetrado -se preguntaban unos a otros los discípulos- para que la multitud desee su muerte con tanto afán? Aquí no se ve a nadie que manifieste compasión ni que llore.

-Supongo que será un hereje -dijo el maestro con tristeza.

Siguieron acercándose, y cuando se vieron confundidos con el gentío los discípulos preguntaron a izquierda y derecha quién era y qué crímenes había cometido el que en aquellos momentos se arrodillaba frente al tajo.

-Es un hereje -decía la gente muy indignada-. ¡Hola! ¡Ahora inclina su cabeza condenada! ¡Acabemos de una vez! En verdad ese perro quiso enseñarnos que la ciudad del Paraíso tiene sólo dos puertas, ¡cuando a todos nosotros nos consta perfectamente que las puertas son doce!

Asombrados, los discípulos se reunieron alrededor del maestro y le preguntaron:

-¿Cómo lo adivinaste, maestro?

Él sonrió y, mientras echaba de nuevo a andar, dijo en voz baja:

-No ha sido difícil. Si fuese un asesino, o un bandolero o cualquier otra especie de criminal, habríamos visto entre las gentes del pueblo pena y compasión. Muchos llorarían y algunos hasta pondrían el grito en el cielo proclamando su inocencia. Al que tiene una creencia diferente, en cambio, se le puede sacrificar y echar su cadáver a los perros sin que el pueblo se inmute.


Aquí lo puedes descargar en PDF:
https://drive.google.com/file/d/0B3qMrxnKJ_HKendYajFUZzFKUjg/view?usp=sharing

 

Publicado en Cuentos, letransfusión

Instantes

Instantes

Texto apócrifo

Si pudiera vivir nuevamente mi vida.
En la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido, de hecho
tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría
más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares a donde nunca he ido, comería
más helados y menos habas, tendría más problemas
reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente
cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría de tener
solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos;
no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin termómetro,
una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas;
Si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera y seguiría así hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres
y jugaría con más niños, si tuviera otra vez la vida por delante.
Pero ya tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.

Éste poema ha sido objeto de polémica con respecto a su autoría y en Internet puedes encontrar algunos artículos muy interesantes al respecto, aquí dejo algunos:

http://www.borges.pitt.edu/bsol/iainst.php
https://es.wikipedia.org/wiki/Instantes

Aquí también dejo la hoja que reparto en los vagones:
https://drive.google.com/file/d/0B3qMrxnKJ_HKRFJhc3k2U1U3T1k/view?usp=sharing

Publicado en Poesía

El viejo maestro

El viejo maestro

Había una vez en el antiguo Al-Andalus, un viejo maestro en el arte de la guerra, ya retirado que se dedicaba a enseñar el arte de la meditación a sus jóvenes alumnos. A pesar de su avanzada edad, corría la leyenda que todavía era capaz de derrotar a cualquier adversario.

Cierto día apareció por allí un guerrero con fama de ser el mejor en su género. Era conocido por su total falta de escrúpulos y por ser un especialista en la técnica de la provocación. Este guerrero esperaba que su adversario hiciera el primer movimiento y después con una inteligencia privilegiada para captar los errores del contrario atacaba con una velocidad fulminante. Nunca había perdido un combate.

Sabiendo de la fama del viejo maestro, estaba allí para derrotarlo y así aumentar su fama de invencible. El viejo aceptó el reto y se vieron en la plaza pública con todos los alumnos y gentes del lugar. El joven empezó a insultar al viejo maestro. Le escupió, tiró piedras en su dirección, le ofendió con todo tipo de desprecios a él, sus familiares y antepasados. Durante varias horas hizo todo para provocarlo, pero el viejo maestro permaneció impasible. Al final de la tarde, exhausto y humillado, el joven guerrero se retiró.

Los discípulos corrieron hacia su maestro y le preguntaron cómo había soportado tanta indignidad de manera cobarde sin sacar su espada, asumiendo el riesgo de ser vencido.

-Si alguien te hace un regalo y tú no lo aceptas, ¿a quién pertenece ese regalo? -preguntó el viejo maestro.

-A quién intentó entregarlo -respondió un discípulo.

-Pues lo mismo vale para la rabia, la ira, los insultos y la envidia -dijo el maestro-, cuando no son aceptados continúan perteneciendo a quien los cargaba consigo.

Fin

PDF para descarga: https://drive.google.com/file/d/0B3qMrxnKJ_HKUGJJM1ZDSVItV28/view?usp=sharing

 

Publicado en Poesía

Ver “Varios cuentos” en YouTube

Fragmento de la presentación del libro “Nadie se va todos están aquí” del escritor Alfredo Blancas.

Narración de los cuentos sufíes: “Buena o mala suerte”, “Sólo quiero aire”, “La opinión de los demás”, un cuento de Chuang Tzu “El sueño de la mariposa”, un poema que se le atribuyó erróneamente a Jorge Luis Borges “Instantes”, un cuento de Rumi “Tres consejos” y finalmente un cuento de Augusto Monterroso “La honda de David”.

Tagged with: , , , , ,
Publicado en Cuentos, letransfusión, martin dupa, Microrrelato, Poesía, relatos, Voz Martín Dupá

Tres consejos

TRES CONSEJOS
Rumi

Un hombre atrapó a un pájaro en una trampa. El pájaro dijo:

-Señor, has comido muchas vacas y ovejas a lo largo de tu vida y todavía sigues hambriento. La poca carne de mis huesos tampoco te dejará satisfecho. Pero si me dejas ir, te daré tres consejos de sabiduría. El primero te lo daré en la palma de tu mano, el segundo en el tejado y el tercero en una rama de aquél árbol.

El hombre se mostró interesado. Liberó al pájaro y lo puso en la palma de su mano. Entonces escuchó el primero:

-No te lamentes por el pasado, ya pasó.

Y el pájaro voló al tejado, desde allí le dijo:

– No creas en cosas absurdas, las diga quién las diga.

Luego continuó diciendo:

– En realidad, yo llevo una gran perla escondida en mi cuerpo con un peso como de diez monedas de cobre. Iba a ser una herencia para ti y tus hijos, pero ahora la has perdido. Pudiste ser el hombre dueño de la perla más grande que existe, pero, evidentemente, ya no es así.

El hombre empezó a soltar alaridos y maldiciones. El pájaro le dijo:

-Señor ¿no te acabo de decir que no te lamentes por el pasado? También te dije que no creyeras en cosas absurdas, las diga quien las diga. Si yo llevara una perla tan grande ¿podría acaso siquiera levantar el vuelo? ¡Pues claro que no!

Entonces el hombre se calmó y pidió el tercer consejo. El pájaro voló a una rama del árbol y desde allí le dio el tercer consejo:

-Felicidades, has hecho muy buen uso de los dos primeros. Ahora que ya estás más despierto, escucha el tercero: no des consejo a quién esté aturdido o durmiéndose, es como sembrar en la arena.

Fin

PDF para descarga: https://drive.google.com/file/d/0B3qMrxnKJ_HKRVcyLTA3dTJRLXc/view?usp=sharing

 

Publicado en Cuentos, relatos

Sólo quiero aire

Solo quiero aire
(cuento sufi)

Un joven fue a ver a un sabio maestro y le preguntó:

-Señor, ¿qué debo hacer para conseguir lo que yo quiero?

El sabio no contestó. El joven después de repetir su pregunta varias veces con el mismo resultado se marchó y volvió al día siguiente con la misma demanda. No obtuvo ninguna respuesta y entonces volvió por tercera vez y repitió su pregunta:

-¿Qué debo hacer para conseguir lo que yo quiero?

El sabio le dijo:

-Está bien, está bien… has sido muy persistente y eso te ayudará pero ahora ven conmigo.

Y se dirigieron a un río cercano. Entró en el agua llevando al joven de la mano y cuando alcanzaron cierta profundidad el sabio se apoyó en los hombros del joven y lo sumergió en el agua. Pese a los esfuerzos del joven por desasirse de él, allí lo mantuvo. Al fin lo dejó salir y el joven respiró recuperando su aliento. Entonces preguntó el sabio:

-Cuando estabas bajo el agua, ¿qué era lo que más deseabas?

Sin vacilar contestó el joven:

-Aire, quería aire.

-¿Cómo, no hubieras preferido riquezas, comodidad, placeres, poder o amor?

-No, señor, deseaba aire, necesitaba aire y solo aire -fue su inmediata respuesta.

-Entonces -contestó el sabio-, para conseguir lo que tú quieres debes desearlo con la misma intensidad que querías el aire, debes luchar por ello y excluir todo lo demás. Debe ser tu única aspiración día y noche. Si tienes ese fervor, conseguirás sin duda lo que quieres.

FIN

Descarga PDF:

https://drive.google.com/file/d/0B3qMrxnKJ_HKRkp2b182YW5TN0U/view?usp=sharing

Publicado en Cuentos, Voz Martín Dupá
Licencia

Creative Commons License

Bookmark and Share

PDF
Aquí abajo están los PDF de las hojas que doy en el metro...
Poemas del Alma

Poemas del Alma cubre notas relacionadas a la poesía, además de contar con un sistema propio para que los usuarios publiquen sus obras e interactúen:

Poemas del Alma

Ingresa tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir notificaciones de nuevas entradas por correo electrónico.

Únete a otros 230 seguidores

Feed, sosiables y otras cosas…

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 230 seguidores

Visitas
  • 648,875 letransfusionados
ClustrMaps
  • ¡PUTAS, YONQUIS E INMIGRANTES! 13 diciembre 2015
    Precisamente así se llama la nueva entrega, la Nº 4 ya (cómo pasa el tiempo) de nuestros amigos ¡MARICONES DEL ESPACIO! que se presentan así: ¡MARICONES DEL ESPACIO! es una publicación semestral cuyo contenido se comparte de forma totalmente gratuita a través de internet.   El principal cometido de esta colección es llegar a su verdadero […]
    Sebastián M.
  • Más maricones! 26 agosto 2014
    Atrasadísimo viene ésto, perdon a nuestros amigos de Condiloma Ediciones, pero hubo un caos de correos y se nos traspapeló el anuncio del número 1 de Maricones del Espacio “Chaparrón de Pollas” en el que, según nos adelantan, aparece un argentino blandiendo Katana (mal, somos más de la retórica y el nunchako) Todavía no tuve […]
    Sebastián M.
  • ¡Maricones del espacio! 15 mayo 2014
    Hace ya varias semanas, se pusieron en contacto conmigo los amigos de Condiloma ediciones, ofreciéndome la posibilidad de compartir en la web el número 0 de su   obra ¡Maricones del espacio! que, según comprendo, se editará semestralmante, distribuyéndose de manera gratuita por internet. Lo presentan (y habiéndolo leido, puedo dar fe de que no exageran) […] […]
    Sebastián M.
  • Algo importante a leer 26 febrero 2014
    Antes que nada, quiero agradecerle a Bruno C. un geniecillo, que no sé si querrá que su nombre sea público, pero que cumplió una de mis mayores expectativas y materializó uno de mis peores temores: Recibir una donación en metálico para la mantención del sitio. Es algo, claro que deseado de cierta forma, como les […]
    Sebastián M.
  • Adios! 17 febrero 2014
    Como se habrán dado cuenta los más asiduos, hace ya bastante tiempo que el sitio está más bien… abandonado, digamos. Esta falta de entusiasmo por mi parte (podríamos decir de tiempo, pero claro que cuando uno tiene ganas encuentra cinco minutos o cincuenta) se debe a, precisamente, la falta de entusiasmo en contrapartida que recibo […]
    Sebastián M.
  • Los Sorias 15 febrero 2014
    UPDATE: Debido a un amabilísimo pedido de nuestros amiguitos en EDICIONES SIMURG, nos vemos obligados a eliminar el acceso a este libro de nuestra base de datos.
    Sebastián M.
  • Mini update infanto-juvenil 20 mayo 2013
    Acá les dejo, a pedido de Marta en Facebook, algunas poquitas cosas infantiles de autores argentinos que encontré. Si alguien tiene alguna sugerencia, o mejor aun, algún libro digital de esa temática, que no esté en la biblioteca, me lo manda así lo subo! Bash, Ángela – Poemas, Cuento y Teatro Bodoc, Liliana – La […]
    Sebastián M.
  • No hay peor ciego.. 17 mayo 2013
      Que el que cree que ya lo vio todo. Por éso, aunque permanentemente los incordio con mis “reproches” de que los libros más descargados me parecen, francamente, literatura ultra menor, no es más que éso, una pulla para ver si alguien recoje el guante y discutimos un rato, para no aburrirme sobre todo. Pero, […]
    Sebastián M.
  • Vuelve el perro arrepentido… 16 mayo 2013
    Perdón por el abandono, retomamos en dónde lo dejamos, si les parece Tenía pendiente subirles más de la bazofia que tanto parecen amar los que llegan acá a través de google, así que ahí les va: Los Juegos del Hambre – Suzanne Collins Los Juegos del Hambre 2 (En Llamas) – Suzanne Collins Los Juegos del […]
    Sebastián M.
  • 50 Sombras de Grey 20 julio 2012
    Sinceramente, y pecando ampliamente de prejuicioso, tras leer el primer párrafo de 2 o 3 críticas de éste libro, es la mejor descripción que se me ocurre al respecto. Una novela erótica sadomasoquista pensado, aparentemente, para complacer a señoras en el otoño de sus vidas. En cualquier caso, éste parece ser un mercado bastante floreciente ya […]
    Sebastián M.
A %d blogueros les gusta esto: