Julio 23, 2008
Originalmente publicada el: Octubre 18, 2007 a las 6:53 pm
Una hora
¿Una hora? Sí, una hora puede ser suficiente para todo; es eterna, sesenta minutos con sesenta segundos cada uno y en cada segundo también hay una eternidad.
Puedes pensar en un segundo como algo efímero; sin embargo, a mi me basta para verte o respirar. En un segundo concibo un poema — me lleva más tiempo escribirlo — . En otro segundo me desdoblo y voy más allá; es decir, me muero y al siguiente estoy de regreso: ¡más vivo!
Si, un segundo me alcanza para nacer y morir. En un minuto he visitado sesenta planetas de diferentes galaxias y en cada planeta he navegado sus mares, explorado sus selvas, escalado sus montañas y leído sus poemas. Cada planeta tiene sus horas y todas varían: hay planetas donde una hora puede tener mil horas de las nuestras; es decir, de las que usamos en la Tierra. Pero por muy grandes que sean la horas de otros planetas, caben en un segundo.
Sí, un segundo es eterno. En una hora ya he visto demasiado, más no siempre es así: sólo cuando hacemos el amor. Después, estando a tu lado, todo lo olvido — ¡para hacerlo otra vez! — .
Martín Dupá

No hay comentarios » |
Prosa poética, letransfusión | Etiquetado: amor, Cuento, galaxia, hacemos el amor, hora, letransfusión, minuto, Planetas, poema, Poesía, relato, segundo, sin embargo, vivo |
Permalink
Publicado por letransfusión
Julio 21, 2008
El canijo, el insondable, el relativo, el exacto, el cabrón, el pasado, el presente, el futuro, el infeliz, él: el tiempo.
Vamos a construir una máquina del no-tiempo para que aprenda este cabrón que no es imprescindible, que no hace falta, que uno sabe exactamente cuando es de día y cuando de noche; cuando hay que dormir; cuando trabajar; cuando escribir. No hacen falta las horas ni los minutos; ni los segundos (¿porqué entonces no hay primeros?). Destruir todos los relojes, vivir sin tiempo, pero sin anular los recuerdos. Entonces el conflicto. Quiero recuerdos pero sin tiempo. ¿Cómo recordaré? Hace tres lunas o hace mil soles que pasó esto o aquello y entonces otra vez a inventar. Por ejemplo, habrá que crear un conjunto de días para llamarlos de alguna forma, algo parecido a las semanas, los meses y los años. Luego alguien querrá dividir los sucesos del día: el alba, el medio día, el ocaso, la noche. ¿Cuantos pasos se pueden dar desde el medio día hasta el ocaso? Entonces nace una medida similar al segundo. ¿Quien carajos va a querer contar todos sus pasos para saber cuando va a llegar el ocaso, la noche o qué se yo? Y ahora sí, a inventar el tiempo y su máquina: el reloj. Pero lo que yo quiero o quería en un principio era destruir el tiempo y sus máquinas, dejar de hacer todo con medida. ¡Ah! Ahora sé que es necesario.

El canijo, el insondable, el relativo, el exacto, el cabrón, el pasado, el presente, el futuro, el infeliz, él: el tiempo.
Martín Dupá

Fotografía: andreyutzu «««
5 comentarios |
Prosa poética, letransfusión | Etiquetado: horas, máquina, minutos, reloj, segundos, Tiempo |
Permalink
Publicado por letransfusión
Abril 9, 2008
7 comentarios |
Emociones pasajeras, Poesía, Prosa poética, letransfusión | Etiquetado: costumbre, Escritor, jaime sabines, letransfusión, muertos, Otro recuento de poemas, poema, Poesía, poeta, Qué costumbre tan salvaje, sabiduría |
Permalink
Publicado por letransfusión
Diciembre 27, 2007
Caníbal

Polvo cósmico traigo en el bolsillo y voy por el cementerio buscando una tumba donde pueda descansar. Hay más hombres en busca de su tumba, pero los muertos les han robado el polvo cósmico. Las mujeres no vienen al cementerio; quiero decir, su esencia no llega al cementerio, pero sus cuerpos están aquí aunque ellas vivan por siempre en el recuerdo de los hombres vivos y de los hombres muertos. Yo camino con mi polvo cósmico en el bolsillo — ese que he robado a los hombres — buscando mi lugar y recordando a las mujeres que no vendrán a mi tumba. Y tú, mujer, ¿a dónde vas? ¡Ay pobre de ti mujer! Tú no tienes polvo cósmico y no sabes a donde voy, ni siquiera sabes quien soy. Pobre de mi, yo que tengo el polvo cósmico, tampoco se a donde vas ni quien eres tú: mujer. Pobres los vivos, ricos los muertos, ¿has probado alguno?
Martín Dupá

Fotografía: http://www.sxc.hu/photo/921587
1 comentario |
Prosa poética, letransfusión | Etiquetado: poema, poemas, Poesía, relato, mujer, muerto, Caníbal, Hombre, Polvo, Cosmos, Cósmico |
Permalink
Publicado por letransfusión
Diciembre 27, 2007
En espiral
Que fácil es viajar en el tiempo con sólo un aroma, una imagen o un sonido e incluso prescindir de estos elementos y sólo cerrar los ojos. Así, cuando quiero estar contigo, cierro los ojos para buscar el punto de la línea del tiempo que en algún momento hemos compartido y cuando lo tengo, cuando encuentro ese punto, abro poco a poco los ojos y aquí estamos, juntos otra vez viajando en el tiempo, nuestro tiempo y se que has hecho lo mismo para venir. Somos viajeros con ganas de amarnos: dormimos de día, amamos de noche. No vamos hacia delante. ¡No! Nosotros vemos el alma que aveces se pierde — nos perdemos — . Estamos caminando hacia atrás. En espiral hacia el centro del universo: allí es donde vamos…
Martín Dupá

Fotografía: http://www.sxc.hu/photo/887238
1 comentario |
Prosa poética, letransfusión | Etiquetado: encuentro, Espiral, poema, Poesía, Texto, Tiempo, universo |
Permalink
Publicado por letransfusión
Octubre 23, 2007
Monedas
Inundaste el vagón con tu olor a orines y venías vestido de azul, rojo, blanco y negro. Estabas sucio con la mugre que se adhirió a tu cuerpo en el camino. Traías en la mano derecha una bolsa cargando tus orines y con la izquierda nos pedías una moneda «Yo no traigo —pensé—nadie trae monedas para darte». Alguien al final del vagón; una anciana, saco un calcetín de donde te dio unas monedas «Vaya, al menos —para mi sorpresa— alguien tuvo». Los demás sólo agacharon la cabeza y otros la mirada para dejar de verte. Nadie quería verte; tampoco yo, pero te vimos. Te vimos caminando por el vagón sin ninguna pena. Y es que ahora en esta ciudad, todos cargamos bolsas; bolsas con meados; bolsas con mierda; bolsas con todo, menos con monedas.
Martín Dupá

No hay comentarios » |
Prosa poética, letransfusión | Etiquetado: Cuento, letransfusión, Literatura, monedas, Poesía, relato |
Permalink
Publicado por letransfusión
Octubre 17, 2007
Después de tanto pensar
Hoy me quise volver a enamorar. Por la mañana al despertar me paré muy pronto de la cama y fui a la mesa donde tomé mi libreta y la abrí sin dar importancia en cual fuera la página, después la aventé a la cama. Me puse a buscar la pluma que guardaba en el morral donde cargo cosas que casi siempre me acompañan. Mientras buscaba la pluma vi la agenda —hace tiempo que no escribo alguna cita con quien salir—, al llegar a este punto seguí pensando y recordé los tiempos en que había estado enamorado cuando de continuo escribía en la agenda el día y la hora en que te vería. Seguí recordando esos días de enamorado, mientras regresaba a la cama con la pluma en la mano, me acosté de nuevo junto a la libreta que había caído junto a la almohada. Dejé la pluma y esta muy ansiosa se puso sola a escribir en la libreta; sin embargo, de ella salían letras ilegibles —que pluma tan tonta—, poco a poco se fueron aclarando las letras que escribía y leí: «¡Es que acaso no te quieres volver a enamorar!» —después de todo no es tan tonta—. En ese momento desde el fondo estomacal surgió un ruido, eran mis tripas reclamando: «¡A nosotras que nos importa si te quieres volver a enamorar; lo que nosotras queremos, “es desayunar”!». Entonces sentí el hambre que ya me había agarrado de las tripas; pero yo, seguía recordando y así estuve mucho rato. Pobres tripas, se tuvieron que aguantar pues yo seguía pensando. Después de tanto pensar: «¡Recordé que hoy me quise volver a enamorar!».
Martín Dupá

No hay comentarios » |
Prosa poética, letransfusión | Etiquetado: enamorar, pensar, tripas, poema, Poesía, Cuento, relato, amor, letransfusión |
Permalink
Publicado por letransfusión