Tomohiro Kato asesina a varios en la calle

Junio 8, 2008

Es una noticia que me a impactado sobremanera. Es cierto que personas así han existido desde siempre, sin embargo lo que más preocupa es el impacto que puede tener entre los que todavía no se han atrevido a hacerlo. Sí, porque hay que decirlo: el ser humano imita por naturaleza. Entonces cuando aparece alguien “cansado de la vida” y arremete contra otros desconocidos, descargando en ellos sus frustraciones, resentimientos u odio de manera por demás cobarde: no faltará quien quiera hacer lo mismo e incluso ser más “original”.

Hace poco terminé de leer “El péndulo de Foucault” una novela de Umberto Eco y cuando leí la noticia del asesino en las calles de Japón recordé el siguiente fragmento de la novela:

Recordaba una frase que me había dicho Lia en la sierra, cuando me reprochó que hubiésemos inventado un juego feo:

–La gente está sedienta de planes, si le ofreces uno se arroja sobre él como una manada de lobos. Tú inventas, y ellos creen. No hay que crear más imaginario del que hay.

En el fondo siempre sucede así. Un joven Eróstrato sufre porque no sabe qué hacer para volverse famoso. Después ve una película en la que un muchacho debilucho dispara contra la estrella de la música country, y crea el acontecimiento del día. Ha encontrado la fórmula, va y dispara contra John Lennon.

De ahí mi preocupación cada vez que aparecen nuevas formas de violencia.

“Cansado de vivir” dijo a los policias Tomohiro Kato. “Estoy harto, cansado y quiero dejar de vivir, pero me falta valor para el suicidio y por eso mato a otros”, eso no lo dijo y quizá tampoco lo pensó pero así fue.

Enlaces con la noticia:

Un hombre mata a tres personas en Akihabara, el popular barrio

Siete muertos y diez heridos apuñalados por un hombre en el centro Terra España

Japón: un hombre apuñala y mata siete personas La Jornada (México)

Un hombre apuñaló a una multitud, hay muertos Yahoo!

Detención de Tomohiro Kato en Youtube:


Departamento de quejas

Mayo 5, 2008

Nuestro pueblo es oprimido por el gobierno. Los recursos naturales están siendo sobre explotados. Ya hay muchos niños viviendo en las calles, acostándose en vidrios para poder comer o tomar un viaje de “activo” (solvente). Cada vez son menos las oportunidades de obtener un buen empleo. La educación en las escuelas de gobierno es cada vez menos efectiva y en las particulares roban a los padres haciéndoles creer que sus hijos tendrán una mejor educación… una mejor educación(?). Los salarios son muy bajos. Las empresas explotan a sus trabajadores. La corrupción crece. Todos los días hay más delincuencia: asesinos, ladrones, defraudadores, pederastas, violadores, policías, políticos, sacerdotes, contrabandistas, etc.

El mundo se está acabando, ¿desde qué punto de vista? Para los humanos desde luego, el mundo se acaba, pero la verdad es que seguirá por mucho tiempo, sólo que los cambios que se están dando no benefician a nuestra especie y claro, pensamos que se acaba, pero no, el planeta tiene que cambiar algún día con o sin nuestra aprobación.

En fin, nos quejamos y somos muchos… somos mayoría. A este punto quería llegar, nos estamos quejando continuamente por todo. Reclamamos nuestros derechos, exigimos al gobierno que nos de mejores oportunidades, mejores salarios. Exigimos que detengan la explotación de los recursos naturales y que si no lo hacen entonces repartan la riqueza obtenida de forma equitativa. Que hagan algo por los niños de la calle. Algo por las muertas de Juárez. Que ya no le vendan drogas a nuestros hijos fuera de las escuelas. Que El Santo acabe con las momias de Guanajuato porque todavía me asustan por la noches.

¡Exigimos un mundo mejor y somos mayoría! Gritan a una voz millones de personas. ¡Somos el pueblo y unidos tenemos la fuerza!

Sin embargo, esta mayoría es la que menos se preocupa por abrir un libro, por mejorar su trabajo, es ésta mayoría la que grita en los estadios de fútbol, la que sigue viendo programas inútiles por TV para gente inútil. Ironías de la vida.

¡Somos mayoría!