No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los “poetas vivos”.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas …
Autor: Walt Whitman
Versión de: Leandro Wolfson

















Martín Dupá en Facebook







Hola Hermano. gracias por tu comentario en mi blog. tambien es mi poema preferido. la lectura gracias a Dios la he recuperado. l habia perdido por tocar guitarra. 24 horas son muy pocas!!! toca dormir, trabajar… de donde sacamos mas horas?
un abrazo desde Colombia. cuando quieras venir por aca eres bienvenido. me contactas previamente. Quizas en Agosto que hay un festival de Arte. te pareceria buena esta aventura?
Con mucho gusto. At. Oswaldo
comentario por Oswaldo - proyectofuturo — Abril 3, 2008 @ 1:44 am |
Oswaldo, bienvenido a la nave. Compartir es de lo mejor que tenemos como seres humanos y si compartimos el mismo gusto por este poema y además hacemos lo posible por que otros lo tengan; estamos en el camino de una mejor humanidad.
Quizá, si me es posible, seguro que visitaré tu país.
Un abrazo.
comentario por letransfusión — Abril 3, 2008 @ 2:41 am |
guaoooooooo todo ese poema dedicado a mi? uyyy esta es la parte en la que me sonrojo y me río picaramente y después digo un “gracias” (muy estilo los oscar) termino lanzando un beso al aire y me retiro, dejando a mis espectadores todavia babeando de la admiración. ¿Era así? ¿Sabes? A pesar de que no me conoces directamente, siento que en verdad ese poema me define, ese deseo por vivir, por ser mejor y por disfrutar lo tengo yo. Un sentimiento que me lo enseño mi madre que en paz descanse. A la vida hay que sonreirle a pesar de que a veces te golpee en la cara y te den ganas de golpearla porque te mando a callar mientras decías tu poesías, pero esa es otra historia, tu historia. Un placer leerte, Besos desastrosos, pero sabrosos.
comentario por vanedesanz — Abril 3, 2008 @ 3:09 am |
Si señorita desastrosa, no es que sea adivino, uno se da cuenta.
Besos letransfusionados y alucinados
.
comentario por letransfusión — Abril 3, 2008 @ 3:20 am |
Muy parecido (y, sin embargo, muy diferente) al poema que siempre tengo al levantar la vista sobre mi escritorio y traigo en la cartera (por decirle así a mi mantra para avitar la decadencia): No te salves, de Benedetti. Por aquí te lo dejo para que lo destruyas, lo recuerdes, lo conozcas o hagas con él (o ella) lo que quieras.
P.D.
A Whitman no lo he leído y estudiado (u obedecido) tanto como debiera, pero de lo que algunos le han dedicado me agrada el Contracanto a Walt Whitman de Pedro Mir, más que las odas que le hicieron Lorca y Neruda y el de Darío.
Saludos desde Torreón. Disculpa el comentario tardío en una entrada de ya hace meses, pero bienvenido será, espero.
comentario por Jacobo Tafoya — Octubre 20, 2008 @ 1:02 am |
Amigo mío: una vez más y extemporáneamente, abrí una de las crónicas de pata de perro (que tanto me han gustado) que nos compartes…
Esta tarde y luego de haber tenido el placer de encontrarte nuevamente, me retire -casi huyendo (no por haberte visto, sino por el día guayeb que creí estar vivíendo)- a mis aposentos,rendida y con una especie de urgencia por refocilarme con mis sueños, en mi lecho, asida a los pliegues azules de las sábanas y habiendo, previamente retirado las almohadas -que transtornan creo, mis sueños, mi descanso-; cuando en la estación nativitas busqué en las 5 bolsas de mi mochila las llaves de mi casa. Así es, lo que estás pensando, había extraviado las llaves, estuve casi al punto de llorar ¿por unas llaves?, no, por todas las adversidades que invoque este día… extraviar la herramienta que me llevaría a mi anhelado reposo, fue en ese momento el colmo de la desesperación. Por unos instantes sentí que el llanto me obnubilaría y a decir verdad, tal vez hubiese estado bien, por fin, liberar mi frustración. De pronto, mi mente comenzó a enviarme imágenes de los lugares en los que estuve -que no fueron pocos-, pasé casi tres horas en ello, sin lograr recuperar ni las llaves, ni el recuerdo preciso del momento en que las solté… Pasé por algunas cerrajerías y anote los celulares para que vinieran a abrirme; no tenía crédito en el celular, domingo, pasadas las 7 de la noche, casi imposible contar con la disponibilidad de un experto en abrir, ya no simples puertas, sino el paraíso que es un hogar cuando se tiene avidez por él… No conseguí ninguno!
Recibí la llamada de un amigo y le comenté lo sucedido, dijo que tenía un amigo suyo que tenía ese oficio y que, por fortuna, era su vecino. “En 20 minutos te veo en tu casa”, me dijo. Así fue. Resulta que antes de entrar a la casa, vi paseando a su perro al dueño de un café internet cercano y entonces, surgió la imagen que estuve esperando desde que me percaté de la “pérdida”, antes de moverme al recorrido pasé a imprimir un archivo y al traer mochila, agua en mano y un listado de tareas por cubrir -previas al diplomado-, dejé a un lado del teclado, las dichosas llaves, el glorioso acceso a mi descanso, a mi anhelada soledad. A pesar de que había cerrado ya su negocio, accedió de inmediato a buscarlas. Para entonces, ya tenía al cerrajero y a mi amigo, a la entrada del patio, acechando para luego violentar la paz de mi refugio.
Logro en estos momentos reflexionar, como un instrumento tan pequeño, pero tan importante puede olvidarse, cómo justificar tal distracción?, tener o no, el llavero hace diferencia entre el caos que hacemos en conjunto cuando no estamos en armonía y la bellísima soledad, necesaria para luego, volver volitivamente, a las tareas en el afuera.
Entonces, amigo, después de agradecer y despedir a quienes fueran a ayudarme y respirar profundo… dormí, sólo unos minutos, no tengo noción de cuántos fueron, pero pocos, si. Pasé sin duda, por muchos estados emocionales durante el día, sin duda los días guayeb son así, caóticos, nunca sabes como concluirá, se tiene la sensación de nefastos continuum, pero al fin, la calma, el estado onírico y el blog de mi querido amigo “Dupá”, en el primer aniversario del mismo, sus floridas letras, y por supuesto, tu mantram personal; Vinieron a nutrir y enriquecer más aún, este día. Si, lloré, pero no por las complicaciones del día, ni por la temporal pérdida de las llaves, sino porque al fin encontré resonancia en el universo, representada por tu página, por ese espíritu libre y generoso tuyo. Mucho he recibido de ti, querido Martín, también flores ha sido beneficiaría de tus dones (más de lo que creíste haber robado luego de los eventos desastrosos del sismo del 85). Una vez más bendigo este día, todas las adversidades y las señales que me invitan a seguir osando la vida, y una que otra vez, a dejar que las cosas sucedan… como el hermoso momento en que nuestra amistad signó su trascendencia a través de la semilla amada de la oralidad. Namasté!
comentario por Sarait — Octubre 20, 2008 @ 7:15 am |
Fe de erratas, amigo, no hice corrección de estilo en mi anterior comentario, ya que provenía esta vivencia, de ahí, donde se gestan los impulsos y el ansia por compartir… espero logres dilucidar el mensaje y lo leas con la mirada filtrada en las intenciones, como cuando nos damos un abrazo de saludo, o bien al despedirnos.
Buena noche y felicidades por tan honroso esfuerzo!
comentario por Sarait — Octubre 20, 2008 @ 7:25 am |
¡Hola!, a vosotros acudo en busca de un poco de ayuda.
Llevo unos cuantos días buscando la versión de este precioso poema en inglés y, hasta ahora, no he tenido éxito.
He leído Leaves or Grass, pero ahí no lo he encontrado,¿ alguien sabría decirme donde puedo encontrar la versión original? Os estaría muy agradecida.
Feliz Año 2009 para todos.
comentario por ana — Diciembre 26, 2008 @ 12:18 pm |
No, por más que he buscado estamos en la misma situación. Seguiré buscando.
Saludos letransfusionados y alucinados.
comentario por letransfusión — Diciembre 27, 2008 @ 7:27 pm |
sabios pensamientos, simplemente buscaba un consuelo a esta depresion, a si de simple, me tope don es blog… guuaauu muy bueno, gracias dios por inspirar a este hombre, MUY BUENO , lo compartire con mis amigos, y gracias a ti por compartir tu ingenio, que DIOS TE BENDIGA.
comentario por martha — Enero 3, 2009 @ 10:33 pm |
Este hombre, sin lugar a dudas, escribió palabras hermosas, combinó deseos sublimes y los legó magistralmente.
De todas sus frases, la que convertí como bien dices, en un mantra es esta, tan breve como oceánica:
“¿Que me contradigo?, sí ¿y qué? Yo soy inmenso y contengo multitudes”
¡Mil gracias por compartir ese hermoso poema!
Un abrazo,
comentario por Naky — Febrero 13, 2009 @ 8:23 pm |
Perdón por este anacrónico comentario…pero es por este post que llegué hasta el blog hoy.
Primero: gracias.
Segundo: quizá era la bofetada que estoy necesitando… yo una vez supe vivir la vida…así y con pasión y no se cuando, ni cómo, me morí… aunque pueda teclear, y caminar… y unas cuantas cosas más…
Nuevamente gracias.
Mon@.
comentario por monoarania — Mayo 7, 2009 @ 7:17 am |
Hola Mon@, no hay porque pedir perdón, de verdad que aquí no hay comentarios anacrónicos. Quizá porque es formato de blog piensas eso pero no es así, los comentarios que van dejando hacen que cualquier entrada sea actual y eso lo agradezco mucho.
La muerte también es parte del universo y sin ella la vida no sería posible. Morir para renacer, esa es una ley universal y se cumple a cada instante. Whitman nos incita a vivir… pero también contempla la muerte y lo que nos deja ésta: las experiencias de quienes nos precedieron…
Un abrazo y bienvenida a bordo!
comentario por letransfusión — Mayo 7, 2009 @ 2:04 pm |